George Ramírez tiene 14 años, vive en Upala, y forma parte de Casa Club desde hace cinco años. Durante este tiempo, ha demostrado que su entusiasmo, inteligencia y deseo de aprender sobresalen en cada actividad.
Su madre cumple un papel fundamental en todo este proceso, acompañándolo con amor y encargándose de llevarlo y recogerlo en Casa Club. Este compromiso constante refleja un apoyo familiar valioso para garantizar la participación de George.
George vive con diferentes condiciones de salud y desarrollo, entre ellas autismo, TDAH, escoliosis, parálisis cerebral infantil con diplejía espástica y asma. Sin embargo, estas condiciones no definen quién es ni determinan todo lo que puede alcanzar.
En Casa Club se ha destacado por su participación, su curiosidad y su espíritu competitivo. Disfruta enormemente los retos, se involucra en las dinámicas y busca demostrar sus habilidades con gran seguridad e iniciativa.
A lo largo de estos cinco años, George nos ha recordado la importancia de reconocer las capacidades de cada persona sin reducirla a un diagnóstico. Cuando existen oportunidades reales para aprender y compartir, su potencial florece.
Su historia también destaca el valor del acompañamiento familiar y de los espacios inclusivos. La constancia con la que asiste y el respaldo incondicional de su madre han sido pilares clave en su trayectoria dentro del programa.
Después de cinco años, George continúa dejándonos una enseñanza profunda: una condición no define el valor de una persona ni debe convertirse en una barrera para reconocer sus fortalezas, capacidades y aspiraciones más altas.
George tiene su propia manera de aprender, competir, compartir y alcanzar sus metas. Su camino nos invita a brindar oportunidades reales y a reconocer sus logros por lo que es: un adolescente talentoso y con mucho por desarrollar.