5 beneficios emocionales del deporte en niñas, niños y adolescentes

World Vision Costa Rica
Aug 19, 2021 2:15:28 PM

El proceso de desarrollo en las niñas, los niños y las personas adolescentes se caracteriza por cambios importantes en todas las dimensiones (física, cognitiva, psicológica, emocional y social) que se fortalecen –o limitan– de manera interconectada. En ese sentido, el deporte y la actividad física tienen el potencial de contribuir con el desarrollo integral de las personas desde tempranas edades.

Según el Concejo de Europa, por deporte se puede entender toda actividad física que expresa o mejora la condición física y el estado mental de una persona, ya sea a través de la participación en una organización formal (como un grupo deportivo) o a través de la práctica casual (individual o colectiva), que propicia las relaciones sociales y busca obtener resultados por medio de la competencia.

5 beneficios emocionales del deporte en niñas, niños y adolescentes

Pero independientemente de si se practica profesional o aficionadamente, el deporte y la actividad física revisten importantes beneficios emocionales para las niñas, los niños y las personas adolescentes, tales como:

1. Autoconocimiento

La práctica de un deporte implica el desarrollo de la capacidad de reconocer las propias fortalezas y limitaciones, así como las sensaciones que la actividad física genera a nivel físico, psicológico y emocional. También, es una excelente oportunidad para el desarrollo de la propiocepción; es decir, el sentido que le informa al cerebro dónde están las distintas partes del cuerpo y qué está haciendo, así como la interocepción, otro sentido humano que nos ayuda a mantener el equilibrio (homeostasis) de nuestro cuerpo, así como otras habilidades cognitivas tales como la concentración y la atención.

2. Manejo emocional

Las emociones son respuestas fisiológicas y psicológicas del organismo a eventos o estímulos que guían la conducta y que ayudan a las personas a adaptarse a las demandas del contexto. Cuando un niño, una niña o una persona adolescente practica un deporte, experimenta una variedad de emociones de distinta naturaleza, intensidad y duración (por ejemplo, alegría, frustración, ansiedad, enojo, sorpresa) para lo cual puede desarrollar –y poner a prueba– su capacidad para manejarlas, lo que le será útil no solamente en la práctica deportiva, sino en la vida en general.

Nueva llamada a la acción

3. Establecer metas

En la etapa de la infancia y la adolescencia, es fundamental que las personas ensayen el establecimiento de metas y las formas cómo lograrlas en sus proyectos de vida (en todas las dimensiones de la misma), pues esta es una expresión de una habilidad clave: el pensamiento creativo. El deporte es un escenario ideal donde el establecimiento de metas puede hacerse tangible que puede entrenar la capacidad de los niños, las niñas y las personas adolescentes para proponerse metas de proceso (por ejemplo, aprender una técnica deportiva), desempeño (lograr ejecutar una destreza aprendida) y resultados (el logro de la meta como tal).

4. Interacción social

Cuando los niños, las niñas o las personas adolescentes practican algún deporte colectivo generan interacciones positivas, de hecho, unas de las razones que evidencia la investigación respecto con el por qué las personas adolescentes y jóvenes se involucran con el deporte es por la sensación de diversión que les genera, asociada a la interacción con pares o con otras personas. El deporte y la actividad física ofrecen espacios divertidos de esparcimiento, aprendizaje e interacción social que tiene efectos no solo en las estrategias de afrontamiento del estrés, sino también en el establecimiento de vínculos positivos que fortalecen la autoestima.

 5 beneficios emocionales del deporte en niñas, niños y adolescentes

5. Desarrollo del carácter

El simple hecho de que una persona participe en una actividad deportiva le facilita la experiencia natural de aprender valores como el trabajo en equipo, la dedicación, la perseverancia, el «juego limpio», la compasión, la integridad y la «conducta deportiva»; es decir, el deporte es un excelente vehículo para aprender (y enseñar) ese tipo de virtudes que a la vez contribuyen con la formación del carácter de los niños, las niñas y las personas adolescentes.

Como se puede observar, son múltiples los beneficios emocionales que la práctica del deporte y el ejercicio físico tienen en el desarrollo humano. Estos beneficios usualmente están al alcance de cualquier persona en su barrio o comunidad y las personas adultas deben propiciar no solo los espacios sino el desarrollo de las habilidades deportivas para contribuir con el desarrollo integral de las personas menores de edad.

Nueva llamada a la acción

X
No te pierdas nada: