El trabajo que sostiene la vida: maternidad, crianza y cuidados

Melania Castillo
Aug 17, 2026, 5:35:01 PM

 

¿Alguna vez te has detenido a pensar en todo el valor que tiene el trabajo en el hogar y cuánto de ese trabajo recae sobre las madres?

Muchas de las acciones que realizan las madres a favor de sus hijos, hijas y demás familia quedan en la esfera de lo privado, es decir, en el seno del hogar y a veces sin siquiera sospechar del altísimo impacto que tiene este rol en la vida pública, “allá afuera”, donde acontecen las decisiones, las relaciones, el trabajo, la economía y la vida en sociedad.

Este no es un tema menor, los cuidados y la crianza son dos de los trabajos más importantes para sostener la vida, pero también las sociedades y las economías en las que vivimos y son, en su mayoría, las madres las que se encargan de estas responsabilidades. Va más allá del amor y la entrega, se trata también de una responsabilidad asignada tradicionalmente a las mujeres y madres, pero que debería ser una responsabilidad compartida.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) correspondientes a la Encuesta Continua de Empleo (ECE) del II trimestre de 2026, muestran que la tasa neta de participación de las mujeres fue de 42,9% y la tasa de ocupación de 39,8%, ambas por debajo del 50% y significativamente inferiores a las registradas para los hombres (66,3% y 61,7%, respectivamente). 1

Estos datos permiten plantear la hipótesis de que existen factores que limitan que más mujeres puedan tener empleos formales y tener independencia económica, entre estos factores podría encontrarse la distribución desigual de las responsabilidades de cuido y del trabajo doméstico no remunerado, que continúa recayendo de manera desproporcionada sobre las mujeres.

¿Por qué hasta el día de hoy nos preguntamos si cuidar y criar es un trabajo?

Reconocemos que los cuidados y la crianza tienen un valor fundamental en el desarrollo de las personas, especialmente en su infancia y adolescencia, pero también lo tiene en el funcionamiento de las familias, las comunidades, las economías y otras esferas sociales.

Preparar el almuerzo, apoyar las tareas escolares, cuidar de un niño cuando está enfermo, recordar las fechas de las citas médicas, recoger a la hija del colegio, escuchar, acompañar en momentos de duelo o tristeza, son solo algunas de las muchas tareas que requieren de tiempo, dedicación, energía, presencia y que mayormente recaen sobre las mujeres y madres y aunque son tareas del hogar, no significa que no tengan valor económico y social.

Lo importante no es solo reconocer este trabajo sino reafirmar que en los cuidados y la crianza debe existir corresponsabilidad y esta puede verse de la siguiente manera:

  • Un Estado que promueva programas y proyectos de crianza tierna y respetuosa, accesibilidad en los servicios, alternativas de cuidado y desarrollo infantil.
  • Familias que distribuyan equitativamente los tiempos y tareas de cuidado en el hogar entre hombres y mujeres.
  • Un sector productivo y empresarial que brinde condiciones dignas de trabajo, que promueva la disminución de la brecha salarial entre hombres y mujeres, que respete y fortalezca las licencias de maternidad y paternidad.
  • Comunidades que se configuren como redes de apoyo y protección a las familias, sobre todo las que se encuentran en más vulnerabilidad.
  • Madres, padres y personas cuidadoras ejerciendo una crianza respetuosa y afectiva.

Es un buen momento para reflexionar sobre el aporte de las madres y reconocer que su trabajo contribuye de manera significativa al bienestar y desarrollo de nuestras sociedades.

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